Os voy a dar un poco de envidia. Todos los viernes, en mi trabajo, tenemos la costumbre de llevar alguien el desayuno. Suele ser en plan "bollería industrial y tirando", pero a mí me gusta arriesgar y hacer bollería casera. Alguna vez me ha salido un truño (sobre todo con el anterior horno, que me dejaba tirado sin avisar), pero cuando acierto, le da 1000 vueltas a la bollería industrial.
Esta vez me tocaba a mí, a pesar de que mañana no es viernes, pero es que en Madrid el 15 es fiesta (San Isidro) y no curramos, por lo que se adelanta a mañana jueves. Y el otro día vi en el blog "el cocinero fiel" una tarta de chocolate, y parecía sencilla y riquísima, y además apenas lleva harina (es que tengo un compañero celiaco, por lo que le echo harina de celiacos), por lo que me he lanzado. Y de momento, el resultado es tremendo:
Mañana veremos en el trabajo si efectivamente está tan rica como aparenta. Por cierto, para acompañar, nada de café, me llevo unos Cacaolat, como no, de chocolate. ¡Fiesta del chocolate!

.jpg)
.jpg)

5 interesantísimos apuntes a mi post:
Caray! que aproveche!!
¿qué tal ha ído la tarta? ¿ha sido un éxito?
Sí, Santi, ha sido un éxito, el chocolate siempre triunfa. Haz la prueba, pon bombones a tus pacientes :-)
Vaya, siempre que he estado de viaje nacional me ha resultado imposible encontrar Cacaolat, pensé que fuera de Catalunya no llegaba. Y ahora resulta que sí! Es un complot!
Lo del Cacaolat es porque estaba en el Hipercor comprando el chocolate, y lo vi y dije "¡Cacaolat! ¡la de tiempo que hace que no me tomo uno!" y pillé para todos. Es verdad, no es muy común ver Cacaolat en los estantes.
A mí me pasa lo mismo con el bitter Kas, es dificilísimo encontrar sitios donde te sirvan un bitter.
Publicar un comentario en la entrada